Rosácea

Por qué se presenta la rosácea? ¿Cuáles son sus causas más comunes?
La causa por la que se presenta la rosácea no está dilucidada en su totalidad, las conclusiones de recientes estudios clínicos indican que esta enfermedad ocurre como consecuencia de una alteración neuroinmune y neurovascular, sin tener importancia el rol infeccioso. La rosácea afecta aproximadamente al 10% de la población, principalmente en mujeres entre los 30-50 años, sin desestimar a los hombres que presentan los casos más graves, además de niños en una menor proporción.

La rosácea es una enfermedad inflamatoria que se desencadena por una alteración de la respuesta inmune innata y se caracteriza por presentar hiperreactividad e hipersensibilidad de la piel frente a diversos estímulos como: calor, frío , viento, cambios bruscos de temperatura, exposición solar, ambientes cerrados con calefacción o vapor (saunas, turcos, estufas, hornos),bebidas calientes, comidas muy condimentadas o con muchas especias, quesos madurados, embutidos, bebidas alcohólicas (vinos tintos), uso prolongado de corticoides tópicos, uso de productos cosméticos que contengan alcohol o acetona, formaldehido, mentol, alcanfor, disbalances hormonales, agentes microbianos como el Demodex folliculorum, el Pitirosporum ovale, el Helicobacter pylori sin una asociación contundente, además de estados emocionales de estrés y ansiedad.

¿Qué síntomas presenta?
Todos los estímulos anteriormente mencionados, desencadenan una serie de reacciones en la piel y en los vasos sanguíneos, lo que se puede manifestar en las personas como enrojecimiento facial transitorio o persistente, sensación de ardor o calor en el rostro (flushing), telangiectasias (vasitos rojos), pápulas y pústulas (granos rojos y algunos con pus); otros síntomas son ardor, picazón , hinchazón , resequedad de la piel de la cara, engrosamiento de la piel de la nariz (rinofima) y síntomas oculares (resequedad, sensación de cuerpo extraño, prurito) . Se debe tener en cuenta que además del rostro hay otras partes del cuerpo que con menor frecuencia se pueden ver afectadas como: cuello, pabellón auricular y escote.

¿Cuáles son los tipos de rosácea y en qué consisten?
De acuerdo con el Comité De Expertos de la Sociedad Nacional De Rosácea (The National Rosacea Society Expert Committee, NRSEC) se reconocen 4 tipos de rosácea de acuerdo a los síntomas que presentan los pacientes:

1. Rosácea eritematotelangiectásica: es la forma más frecuente de rosácea. Se presenta en el paciente con episodios de flushing, enrojecimiento de la cara transitorio o persistente, telangiectasias, edema facial, prurito o ardor posterior a la exposición de factores desencadenantes.

2. Rosácea pápulo-pustulosa: es la segunda forma de manifestación más frecuente. Además de presentar los síntomas del primer estadio, los pacientes clínicamente tienen exacerbaciones o brotes con pápulas y pustulas a nivel de mejillas, nariz ,mentón y frente.

3. Rosácea fimatosa: esta forma, afecta principalmente a hombres y se caracteriza por el aumento del tamaño y engrosamiento de la piel de la nariz principalmente, a este proceso se le denomina rinofima, también en menor proporción se pueden afectar otras áreas de la cara como: mentón, frente, orejas y párpados. Además pueden presentar síntomas de los anteriores tipos de rosácea.

4. Rosácea ocular: se presenta en la mitad de los pacientes que sufren de rosácea, y no es necesario que se correlacione con la gravedad de las lesiones de la piel. Los síntomas que pueden presentarse son: apariencia de ojos llorosos o enrojecidos, sensación de cuerpo extraño, ardor, sequedad, prurito, sensibilidad a la luz, visión borrosa.

¿Qué factores aumentan el riesgo de padecer rosácea? ¿tiene relación con la genética o son solo externos?
Algunos estudios epidemiológicos sugieren que existe una predisposición genética en las personas con rosácea, asociada a factores extrínsecos e intrínsecos que modifican la forma como se expresa clínicamente la enfermedad. Otro hecho que apoya la predisposición genética es la historia familiar positiva hasta en un tercio de los pacientes; además se ha demostrado la concordancia en gemelos, así como la asociación con determinados haplotipos HLA.

Los estímulos extrínsecos e intrínsecos actuarían estimulando la formación de especies reactivas de oxígeno, citoquinas, catelicidinas y quimoquinas, lo cual determinaría alteraciones vasculares a nivel dérmico, degeneración de la matriz dérmica y del colágeno, reclutamiento de neutrófilos e infiltrado linfohistiocitario, lo que perpetuaría una respuesta inflamatoria alterada.

Otro mecanismo que adquiere relevancia en la rosácea es la alteración de la función de barrera del estrato córneo, tornándolo más vulnerable a la acción de factores externos y aumentando la pérdida de agua transepidérmica, que juega un papel importante en la sintomatología de esta patología y en la tolerancia a la medicación.

¿De qué forma afecta el estilo de vida de las personas que la padecen?
La rosácea es una patología que tiene un gran impacto a nivel físico, emocional, calidad de vida y autoestima de personas que la padecen. También es una patología que tiene una estigmatización social en la que se asocia la rinofima con personas alcohólicas.

Según la NRSEC, en un estudio llevado a cabo en personas con rosácea demostró el gran impacto negativo en el área laboral encontrando que el 19% no obtuvo un trabajo por su apariencia facial, el 19% fue pasado por alto por su apariencia para el ascenso laboral, el 45% escuchó comentarios groseros o inapropiados por el aspecto de su cara en correlación con la gravedad de la enfermedad, el 69% notó cómo sus compañeros de trabajo observaban su cara durante los brotes, el 51% perdió el trabajo por la rosácea , lo que marca una directa afectación de la productividad laboral. Estos datos son importante para el médico y el paciente para realizar consultas oportunas, diagnosticar esta patología y brindar tratamientos adecuados. De igual manera los pacientes con rosácea presentan mayores índices de insatisfacción con su vida, mala percepción de su estado de salud e imagen, dificultades en su vida cotidiana, sentimientos de ansiedad y depresión lo que conlleva con el tiempo al aislamiento social.

¿Cuáles son los tratamientos más comunes?
Cuando una persona es diagnosticada con rosácea, el dermatólogo debe ser claro y explicar que se puede tratar su condición médica pero que desafortunadamente hasta el momento no existe cura definitiva. El tratamiento debe ir encaminado a mejorar la sintomatología, evitar la progresión de la enfermedad y principalmente mejorar la calidad de vida. Existen varios tratamientos que pueden ser indicados por el dermatólogo de acuerdo al tipo de rosácea que presenten los pacientes, para lo cual contamos con: tratamientos tópicos, medicamentos sistémicos, fuentes de luz y láseres. El tratamiento debe ser multidisciplinario cuando hay compromiso ocular.

En primer lugar contamos con los tratamientos tópicos en cremas o geles con agentes antibióticos o hidratantes aplicados directamente en la piel con el fin de manejar la inflamación y restaurar la barrera cutánea; también los protectores solares son un pilar fundamental en el tratamiento de la rosácea. Los tratamientos sistémicos como antibióticos son utilizados cuando los pacientes presenta un brotes de rosácea consistentes en pápulas y pustulas; la luz pulsada intensa y el laser colorante pulsado, laser de Nd-YAG 1064 nm de pulso largo son de utilidad para manejar el eritema persistente y las telangiectasias. Por último tenemos los tratamientos con retinoides orales , Láseres ablativos como el laser de CO2 y la decorticación quirúrgica para el manejo de la rinofima.

¿Cómo se puede prevenir la rosácea?
Dado que la rosácea es una predisposición de cada paciente, no se puede prevenir que se desarrolle, por tal motivo es labor del dermatólogo educar al paciente en los factores que desencadenan los síntomas, por eso se siguen una serie de recomendaciones como:

- Evitar ambientes calefaccionados, temperaturas extremas (frio o calor), duchas con agua caliente o cambios bruscos de temperatura que produzcan enrojecimiento o flushing lo que podemos calmar con un spray de agua termal o compresas frías con té de manzanilla (preparar un saquito de té de manzanilla en un litro de agua, poner en un atomizador y mantener en la nevera, esta preparación dura un día). Estos dos productos se pueden aplicar en el rostro las veces que sea necesario.
- Evitar la exposición solar (entre las 10 am y 4 pm), y la exposición en cámaras de bronceo.
- Usar protectores solares de amplio espectro mayor a 30 FPS, la clave está en la re aplicación de 3 a 4 veces por día . Pueden estar asociados con agentes hidratantes para reducir una potencial irritación y para disminuir la pérdida transepidérmica de agua.
- Evitar consumo de bebidas alcohólicas principalmente vinos tintos o con alto grado de alcohol.
- Evitar el consumo de bebidas y comidas muy calientes, consumirlas tibias o a temperatura ambiente.
- Evitar comidas muy condimentadas.
- Usar para la limpieza del rostro limpiadores o desmaquillantes aptos para piel sensible.
- Utilizar cremas hidratantes adecuadas para piel con rosácea, que contengan agentes oclusivos, emolientes y humectantes que contengan aditivos como lípidos naturales, ceramidas o niacinamidas, con la mínima proporción de agentes irritantes como los perfumes, con el fin de ayudar a reparar la barrera cutánea e hidratarla.
- Existen en el mercado cremas hidratantes con color o maquillajes especializados para mejorar la apariencia roja que se presenta en la rosácea.
- Evitar situaciones que generen estrés o ansiedad.

Lo importante es aceptar que la rosácea es una condición individual y aprender a convivir con ella.


Dra. Leidy Patricia Zuñiga Correa
Médica Dermatóloga
RyZ Dermatech