Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica sistémica que afecta principalmente la piel, anexos cutáneos (pelo y uñas) y semimucosas; por otra parte, puede generar compromiso articular (Artritis Psoriasica.) lo que conlleva a otro tipo de morbilidades que afectan la calidad y sobrevida de los pacientes.

Hoy en día se considera a la psoriasis una enfermedad predispuesta genéticamente la cual es poligénica (varios genes involucrados), además es mediada por mecanismos inmunológicos los cuales tienen la influencia de múltiples factores ambientales que pueden desencadenar o empeorar la evolución de dicha enfermedad.

La prevalencia de la psoriasis en la población en general es entre 2-3%, puede afectar a todos los grupos etarios y en ambos géneros por igual con un aumento en la incidencia entre los 20 y los 55 años . En un tercio de los pacientes con psoriasis esta aparece antes de los 20 años.

La psoriasis clínicamente se caracteriza por la aparición de placas eritemato-escamosas (escama nacarada), bien delimitadas y con una distribución habitualmente simétrica, puede afectar piel, semimucosas, cuero cabelludo y uñas. Algunos de los síntomas que se pueden producir en algunos pacientes son prurito, ardor, dolor, conciencia de alteración de la piel, pero en la mayoría de los casos por lo general cuando la afectación netamente cutánea es asintomática.

Los patrones que se pueden presentar en esta enfermedad son:

· Psoriasis en Placas: es la forma más frecuente. Afecta el 90 % de los pacientes. Pueden ser placas únicas o múltiples, de diámetro variable.
· Psoriasis en Gotas: Se presenta como pequeñas pápulas eritematoescamosas que predominan en tronco y extremidades. (Se observa mayormente en niños).
· Psoriasis Invertida: Localiza en pliegues (axilas, ingles).
· Psoriasis Eritrodérmica: Enrojecimiento inflamatorio y descamación generalizada de la piel, de evolución subaguda o crónica, con alteración del estado general del paciente (Forma grave de presentación de la psoriasis, se presenta en pacientes no tratados o por desencadenantes como algunos medicamentos como corticoides inyectables).
· Psoriasis Pustulosa: Forma poco común caracterizada por la aparición de pústulas estériles de evolución aguda, subaguda o crónica. Puede tener manifestaciones sistémicas asociadas. Puede ser generalizada o localizada, preferentemente en palmas y plantas.
· Psoriasis Palmoplantar: Forma clínica de compromiso único de palmas y plantas o asociado a otras localizaciones.
· Sebopsoriasis o Psoriasis de las Áreas Seborreicas (compromiso de zonas donde hay pelo).
· Psoriasis Ungueal: La afectación es más frecuente en las uñas de las manos que en las de los pies. La expresión clínica de la psoriasis de la uña depende del o de los sitios afectados en el aparato ungueal.
· Artritis Psoriásica: Las manifestaciones inflamatorias pueden afectar las pequeñas o grandes articulaciones, únicas o múltiples, produciendo un amplio rango de cambios articulares y deformidades.
· Psoriasis del Cuero Cabelludo: El cuero cabelludo puede ser la primera y única localización de psoriasis. Las características clínicas son similares a la de otras localizaciones, eritema y escamas, pero éstas suelen ser más gruesas.

El objetivo de tratamiento ideal es disminuir las manifestaciones clínicas (desaparición de las lesiones) e inducir una remisión prolongada una vez suspendida la terapéutica, sin causar toxicidad por las medicaciones utilizadas, sin embargo, este objetivo no siempre es alcanzable, lográndose mejorías parciales y remisiones que pueden durar poco tiempo, lo que obliga al dermatólogo frecuentemente a la administración de fármacos en forma permanente de manera tópica o sistémica. Las remisiones prolongadas ocurren en la minoría de los casos. El paradigma terapéutico actual se basa en la elección del tratamiento más eficaz y con el mayor perfil de seguridad para cada paciente en particular, a fin de brindarle lo más rápidamente posible, una mejor calidad de vida.

Entre los factores que deben considerar antes de elegir un tratamiento son:

• Tipo de psoriasis
• Severidad y extensión
• Síntomas
• Compromiso de determinadas áreas
• Antecedentes de una evolución estable o inestable
• Sexo y edad del paciente
• Presencia de artritis
• Estado de salud general
• Ingesta de medicamentos y otras drogas
• Actividad laboral y consideraciones sobre calidad de vida
• Antecedentes y respuesta a terapéuticas previas
• Dificultades para realizar los tratamientos
• Accesibilidad al tratamiento
• Experiencia del médico tratante
• Factores económicos referidos al pago o co-pago por terceros.


Es conveniente cuando existen sospechas, además cuando hay familiares con esta enfermedad cutánea consultar de manera oportuna con el medico dermatólogo para poder diagnosticar y de la misma manera poder iniciar un tratamiento oportuno al que se le pueda llevar un seguimiento para así optimizar las terapéuticas y que conlleve a los mejores resultados para el paciente.



Dr. Cristian Rocha
Médico Dermatólogo
RyZ Dermatech