ERITRASMA


El Eritrasma es una infección superficial bacteriana de la piel. Su afectación es a nivel de la capa córnea, su etiología es por la infección por Corynebacterium minutissimum la que es una bacteriana grampositiva.

Para hablar un poco sobre su epidemiologia se caracteriza por ser una enfermedad infecciosa que es frecuente, pero poco contagiosa, se presenta habitualmente más en climas templados, húmedos y tropicales. Por otra parte afecta en igual medida a todas las razas, y es más frecuente en adultos hombres sin comorbilidades. Sin embargo, en países con variación estacional, se presenta con mayor frecuencia en otoño y menor en menor frecuencia en invierno. Se ha observado también que en personas obesas, diabéticas y en mujeres de raza negra las regiones afectadas son más extensas, con predominio en axilas, pliegues sub-mamarios y grandes áreas del tronco.

Su presentación clínica se caracteriza por manchas marrón-rojizas definidas, irregulares cubiertas por escamas finas. Principalmente se presenta en grandes áreas intertriginosas (dos áreas de la piel que pueden tocar o rozar juntas), o por fisuras y maceración en pliegues interdigitales de pies. La evolución es crónica, sin tendencia a la remisión, y generalmente asintomática. Cuando se presentan acompañada de síntomas se manifiesta por irritación de las lesiones en ingles, axilas lo que puede ir acompañado de prurito y liquenificación (engrosamiento de la piel por rascado crónico). Otras zonas que se pueden ver afectadas en hombres suelen ser el prepucio y glande, por lo que debe diferenciarse de otros intertrigos, como por candidiasis , dermatitis seborreica, dermatitis de contacto, psoriasis y eccema.

En las otras áreas de afectación como los pliegues interdigitales de los pies se puede ver descamación, eritema, fisuras, maceración e hiperhidrosis, lo que puede modificar su morfología e incluso pueden observarse vesículas de preferencia entre el cuarto y quinto dedos. También puede presentarse el eritrasma ungueal y en la región anal que puede producir manifestaciones clínicas, como: eritema, descamación, ardor o comezón, que no son específicas de la enfermedad pero que deben hacerse plantear el diagnóstico.

La forma de eritrasma vulvar es poco común y se mal diagnostica generalmente como candidiasis persistente. Su prevalencia probablemente se subestima en la población femenina ya que el tratamiento con imidazoles puede ser efectivo hasta en la mitad de los casos. La forma generalizada es poco frecuente y se ha observado principalmente en mujeres de raza negra y pacientes diabéticos.

Las ayudas diagnosticas que tenemos para confirmar este diagnóstico lo permiten:

• Fluorescencia mediante luz de Wood: (luz ultravioleta), es el método diagnóstico de elección. Se examina la piel con luz ultravioleta de 420 nanómetros en un cuarto oscuro, las lesiones se observan con una fluorescencia rojo coral o naranja; sin embargo, hay casos de eritrasma sin fluorescencia, sobre todo cuando los pacientes se lavan justo antes del examen.

• Microscopía óptica directa: se examinan las escamas obtenidas mediante la toma con cinta adhesiva transparente se puede utilizar hidróxido de potasio al 15% con colorante de azul de metileno, Gram o Giemsa tinciones que permiten visualizar mejor las estructuras de esta bacteria donde se observan bastones aislados o en cadenas, filamentos tortuosos finos de 4 a 7 micras y elementos cocoides de 1 a 3 micras.

• Biopsia cutánea: por lo general no se utiliza excepto cuando existen dudas diagnosticas o se sospecha de otro diagnóstico.

El tratamiento se basa en utilizar antibióticos a los que este tipo de bacteria sea sensible y siempre supervisado por un médico dermatólogo; también se sugiere que se combine con tratamientos tópicos y medidas de higiene.




Dr. Cristian Rocha
Médico Dermatólogo
RyZ Dermatech