LUPUS ERITEMATOSO DISCOIDE (LED)

El lupus eritematoso discoide es una patología crónica de la piel de etiología autoinmune (enfermedad causada por el sistema inmunitario el cual ataca a las células del propio cuerpo); que se manifiesta en la piel, mucosas y faneras (pelo y uñas). Se caracteriza por una tríada clínica consistente en eritema, escamas adherentes y atrofia con distintos tipos de lesiones cicatrizables de predominio en zonas de exposición solar.


El LED puede presentarse en cualquier rango etario, pero es más común en individuos entre los 20 y 40 años de edad. El LED es más frecuente en mujeres que en hombres con una relación 3:1 a 3:2. Se presenta en todas las razas, aunque existen investigaciones que sugieren que el LED tiene una mayor prevalencia en la raza negra. Por otra parte, aproximadamente el 7% de los pacientes que presentan LED localizado (afectación de cabeza y cuello) desarrollarán lupus eritematoso sistémico (LES).


Las manifestaciones clínicas en la mayoría de los pacientes con LED, se limitan a cabeza y cuello (LED localizado), aunque un pequeño porcentaje de pacientes pueden cursar con lesiones diseminadas.


El LED forma placas bien delimitadas con tres lesiones elementales: eritema, escamas finas, blanquecinas, adherentes a nivel de los orificios foliculares y atrofia cicatrizal con predominio en el centro de las lesiones. La cara es el sitio más afectado, pero también se presenta en cuero cabelludo, pabellones auriculares externos, nariz, brazos, piernas y tronco, aunque en menor proporción. Otro de los sitios importantes de localización del LED es el cuero cabelludo en un 60% de los pacientes; una de las complicaciones en el retraso del diagnóstico y tratamiento es la alopecia cicatrizal irreversible que puede generar y que se ha comunicado en un tercio de los pacientes. El LED en cuero cabelludo es un marcador de cronicidad. En muchas ocasiones los pacientes consultan por caída de pelo, prurito y ardor que pueden ser manifestación de esta enfermedad y que el medico dermatólogo debe pensar.


Por otra parte, las mucosas se pueden ver afectadas en aproximadamente el 24% de los paciente principalmente la mucosa nasal, mucosa labial en la que se puede observar un ligero engrosamiento, rugosidad y coloración rojiza y algunas veces con ulceración superficial y costras. Otras de las mucosas que se pueden ver comprometidas son la vulvar y anal donde se manifiestan las lesiones como placas eritematosas. También se han observado lesiones oculares que pueden cursar con edema e hiperemia conjuntival. Se observan además placas eritematosas en los párpados inferiores, que llegan a estar asociadas a cicatrización conjuntival. Las lesiones producen prurito y se exacerban después de traumatismo o exposición solar.


El diagnóstico generalmente lo realiza un médico dermatólogo, quien realizara estudios complementarios para descartar compromiso sistémico asociado, además de la toma de biopsia para la confirmación del diagnóstico.


El tratamiento inicial de los pacientes con cualquier forma de lupus eritematoso cutáneo debe incluir la evaluación para descartar actividad de LES. Todos los pacientes deben recibir instrucción acerca de fotoprotección , fotoeducación y evitar el uso de medicamentos fotosensibilizantes como hidroclorotiazida, tetraciclinas, griseofulvina y piroxicam. También requerirá de manejo de las lesiones con medicamentos tópicos y sistémicos. Por otra parte, siempre es importante recordar que el manejo de esta patología al ser crónica requiere de seguimiento médico para evitar complicaciones con algunos de los fármacos con los que se controla esta enfermedad.




Dr. Cristian Rocha
Médico Dermatólogo
RyZ Dermatech