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PRECISIÓN EN EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER DE PIEL
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Publicado: 13 de marzo de 2024
Actualización médica: 9 de octubre de 2026
El diagnóstico de cáncer de piel puede generar preocupación e incertidumbre en los pacientes, especialmente cuando el tumor se encuentra en zonas visibles o delicadas, como el rostro.
Actualmente contamos con diferentes tratamientos para el cáncer de piel. Entre ellos se encuentra la cirugía micrográfica de Mohs (CMM), una técnica especializada que permite retirar determinados tumores cutáneos mediante un control microscópico minucioso de sus márgenes.
También podemos describirla como una cirugía micrográfica con control de márgenes oncológicos, ya que su principal objetivo es identificar y eliminar las extensiones del tumor, procurando conservar la mayor cantidad posible de tejido sano.
Su importancia radica en que algunos cánceres de piel pueden extenderse microscópicamente más allá de sus límites visibles. Por esta razón, retirar únicamente lo que observamos en la superficie no siempre es suficiente.
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¿Qué es la cirugía micrográfica de Mohs?
Es una técnica quirúrgica especializada que permite retirar un tumor de manera progresiva y evaluar microscópicamente los márgenes del tejido extraído.
A diferencia de la cirugía convencional, donde generalmente se retira el tumor con un margen de piel aparentemente sana y posteriormente se envía a patología, la cirugía de Mohs utiliza un método de procesamiento que permite examinar de forma prácticamente completa los márgenes periféricos y profundos de la pieza quirúrgica.
Si se identifican células tumorales en alguno de estos márgenes, el cirujano puede localizar el área comprometida y retirar tejido adicional únicamente en esa región.
Este proceso se repite hasta obtener márgenes libres de tumor en el estudio microscópico.
De esta manera, la cirugía busca cumplir dos objetivos fundamentales:
- Alcanzar un alto control oncológico: identificar y retirar las extensiones microscópicas del tumor.
- Conservar tejido sano: evitar la extracción innecesaria de piel y otras estructuras no comprometidas.
Esta conservación es especialmente importante en regiones donde cada milímetro puede tener consecuencias funcionales o estéticas.
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¿Cuáles son las indicaciones de la cirugía de Mohs?
No todos los cánceres de piel requieren cirugía micrográfica de Mohs.
La indicación depende del diagnóstico, la localización del tumor, su tamaño, las características identificadas en la biopsia y los antecedentes del paciente.
Se considera especialmente en las siguientes situaciones:
1. CARCINOMA BASOCELULAR DE ALTO RIESGO
El carcinoma basocelular es uno de los cánceres de piel más frecuentes.
Aunque muchos casos pueden tratarse mediante cirugía convencional, la técnica de Mohs resulta particularmente útil cuando el tumor:
- Se encuentra en zonas como nariz, párpados, labios u orejas.
- Presenta bordes difíciles de identificar.
- Tiene patrones histológicos de crecimiento agresivo.
- Ha reaparecido después de un tratamiento anterior.
- Presenta otras características que aumentan el riesgo de recurrencia.
2. CARCINOMA ESCAMOCELULAR DE ALTO RIESGO
La cirugía de Mohs también puede estar indicada en determinados carcinomas escamocelulares, especialmente cuando existen factores asociados con mayor riesgo de recurrencia.
Entre ellos se encuentran la localización anatómica, el tamaño, ciertas características histológicas, la recurrencia tumoral y determinadas condiciones del paciente, como la inmunosupresión.
Es importante recordar que algunos carcinomas escamocelulares pueden extenderse a estructuras más profundas o producir metástasis. Por esta razón, determinados pacientes requieren estudios y tratamientos adicionales, además del control quirúrgico de los márgenes.
3. TUMORES EN ZONAS ANATÓMICAS DELICADAS
La conservación de tejido es particularmente importante en áreas como:
- Nariz y párpados.
- Labios y orejas.
- Determinadas regiones del rostro.
- Dedos de las manos y los pies.
- Región genital.
4. Otros tumores cutáneos seleccionados
La cirugía con control micrográfico de márgenes también puede utilizarse en determinados tumores menos frecuentes.
Entre ellos se encuentran algunos dermatofibrosarcomas protuberantes y casos seleccionados de melanoma in situ, especialmente lentigo maligno.
La indicación y la técnica deben individualizarse, porque no todos los tumores requieren el mismo procesamiento histológico ni el mismo tratamiento.
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¿Cómo se realiza la cirugía micrográfica de Mohs?
Es un procedimiento meticuloso que requiere conocimientos de cirugía dermatológica y de interpretación histopatológica.
1. Preparación del paciente
Antes de la intervención, el dermatólogo revisa el diagnóstico, los antecedentes médicos y el resultado de la biopsia.
Se identifica el área que será intervenida y se aplica anestesia local.
Generalmente es un procedimiento ambulatorio y el paciente permanece despierto durante la cirugía.
2. Extracción del tejido
El cirujano retira el tumor visible y una pequeña cantidad de tejido adicional, de acuerdo con la técnica y las características de la lesión.
La pieza se orienta cuidadosamente para identificar su ubicación anatómica.
3. Procesamiento y estudio microscópico
Aquí se encuentra una de las principales diferencias respecto a la cirugía convencional.
El tejido se marca, se representa mediante un mapa quirúrgico y se procesa para examinar sus bordes.
En la cirugía de Mohs convencional se utiliza tejido congelado, del cual se obtienen cortes histológicos horizontales mediante un instrumento llamado criostato.
Esta disposición permite evaluar la superficie de los márgenes periféricos y profundos de la pieza, en lugar de estudiar solamente muestras representativas de estos.
4. Identificación del tumor residual
Si durante el examen microscópico se identifican células cancerosas en un margen, su ubicación se señala en el mapa quirúrgico.
Esto permite conocer específicamente dónde persiste el tumor.
5. Extracción selectiva de tejido adicional
El cirujano retira una nueva porción de tejido únicamente del área donde se identificó persistencia tumoral.
El tejido vuelve a procesarse y examinarse.
Estos pasos se repiten tantas veces como sea necesario hasta obtener márgenes histológicamente negativos.
6. Reconstrucción de la herida
Una vez confirmado el control de los márgenes, se determina la alternativa más adecuada para reparar la zona intervenida.
Dependiendo de la localización y el tamaño del defecto quirúrgico, pueden utilizarse:
- Cierre directo mediante suturas.
- Colgajos de piel cercana.
- Injertos cutáneos.
- Cicatrización espontánea dirigida, en casos seleccionados.
Algunas reconstrucciones requieren la participación de otros especialistas.
La prioridad es lograr un adecuado tratamiento oncológico y posteriormente procurar la mejor recuperación funcional y estética posible.
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¿QUÉ DIFERENCIA EXISTE ENTRE LA CIRUGÍA DE MOHS CONVENCIONAL Y LA TÉCNICA SLOW MOHS?
Aunque ambas buscan controlar microscópicamente los márgenes del tumor, presentan diferencias en la preparación y el tiempo de estudio del tejido.
Cirugía de Mohs convencional
Utiliza principalmente tejido congelado que se procesa y examina durante la misma jornada quirúrgica.
Si se identifica tumor residual, pueden realizarse nuevas etapas de extracción ese mismo día.
Generalmente permite completar el control de márgenes y, cuando las condiciones lo permiten, realizar la reconstrucción en una sola jornada.
Slow Mohs o cirugía micrográfica diferida
Es una variante del control micrográfico de márgenes en la cual el tejido se procesa mediante técnicas histológicas convencionales, generalmente utilizando fijación en formol e inclusión en parafina.
Este procesamiento permite obtener cortes permanentes y, cuando es necesario, complementar el estudio con técnicas especiales de tinción.
Su principal diferencia es que el resultado histopatológico no está disponible de manera inmediata.
Por esta razón, el procedimiento puede desarrollarse en diferentes días.
Si se encuentran márgenes comprometidos, se retira tejido adicional en una nueva etapa.
La reconstrucción definitiva se realiza una vez que se confirma que los márgenes están libres de tumor.
La técnica Slow Mohs puede resultar útil en determinados tumores donde se requiere una evaluación histológica particular, como algunos casos de melanoma in situ.
Es importante aclarar que no todas las cirugías realizadas por etapas con estudio en parafina son idénticas. La forma de procesar los márgenes determina si se trata de una técnica micrográfica o de otra modalidad de escisión por etapas.
¿Cuánto tiempo dura la cirugía?
El tiempo depende de la técnica utilizada, el tamaño y la extensión microscópica del tumor.
En la cirugía de Mohs convencional, el procedimiento puede durar varias horas debido al tiempo necesario para procesar y examinar las muestras entre cada etapa.
Aunque muchos tumores requieren pocas etapas quirúrgicas, no es posible conocer de antemano cuántas serán necesarias.
En Slow Mohs, el estudio histológico puede requerir varios días y, si existen márgenes comprometidos, pueden necesitarse nuevas intervenciones.
Por lo tanto, el tiempo total del tratamiento no depende únicamente del acto quirúrgico, sino también del estudio microscópico necesario para confirmar los márgenes.
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¿CUÁLES SON LAS VENTAJAS DE LA CIRUGÍA MICROGRÁFICA DE MOHS?
Su principal ventaja es combinar un alto control oncológico con la conservación del tejido sano.
Esto ofrece beneficios importantes:
Mayor control de los márgenes quirúrgicos
El procesamiento especializado permite evaluar de forma extensa los márgenes periféricos y profundos del tejido retirado.
Conservación de tejido sano
Al localizar específicamente las áreas donde persiste el tumor, es posible limitar las resecciones adicionales a las zonas comprometidas.
Preservación funcional y estética
La conservación de tejido resulta especialmente importante cuando el cáncer afecta estructuras delicadas, como párpados, nariz, labios y orejas.
Tratamiento de tumores complejos
Es una alternativa particularmente valiosa en determinados tumores recurrentes, de bordes poco definidos o con patrones de crecimiento agresivo.
Sin embargo, conservar tejido no significa que la cirugía siempre produzca una cicatriz pequeña. El tamaño final de la herida depende de la extensión real del tumor.
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¿Es cierto que la cirugía de Mohs tiene una curación cercana al 99 %?
La cirugía micrográfica de Mohs se encuentra entre los tratamientos con mayores tasas de curación para determinados cánceres de piel.
Tradicionalmente se han comunicado cifras de hasta el 99 % para algunos tumores tratados por primera vez, especialmente carcinomas basocelulares.
Sin embargo, esta cifra no representa la probabilidad de curación de todos los pacientes ni de todos los tipos de cáncer de piel.
Los resultados dependen de factores como:
- Tipo de tumor.
- Características histológicas.
- Tamaño y localización.
- Antecedentes de tratamientos previos.
- Compromiso de estructuras profundas.
- Tiempo de seguimiento.
Por ejemplo, un estudio clínico con seguimiento de diez años encontró recurrencias del 4,4 % en un grupo de carcinomas basocelulares faciales primarios de alto riesgo tratados mediante Mohs.
Estos resultados muestran que, aunque el procedimiento ofrece un excelente control oncológico, no elimina completamente la posibilidad de recurrencia.
Por esta razón, la cirugía debe acompañarse de un seguimiento dermatológico adecuado.
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¿Existen riesgos asociados con la cirugía?
Sí. Como cualquier intervención quirúrgica, la cirugía de Mohs puede presentar complicaciones.
Entre ellas se encuentran sangrado, infección, dolor, alteraciones de la sensibilidad, problemas de cicatrización y cicatrices.
En determinadas localizaciones también pueden presentarse alteraciones funcionales o deformidades que requieren procedimientos reconstructivos.
El riesgo depende de la extensión de la cirugía, la región anatómica intervenida y las condiciones médicas del paciente.
Una evaluación preoperatoria y una planificación quirúrgica adecuada ayudan a reducir estos riesgos.
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¿Qué cuidados se necesitan después de la cirugía?
Los cuidados varían según la localización de la herida y el tipo de reconstrucción realizada.
Generalmente incluyen:
- Mantener los vendajes según las indicaciones médicas.
- Realizar la limpieza y los cuidados locales recomendados.
- Evitar traumatismos o movimientos que puedan afectar la herida.
- Asistir a los controles para valorar la cicatrización.
- Consultar ante sangrado persistente, dolor progresivo, secreción purulenta u otros signos de complicación.
Es importante recordar que la cicatrización continúa durante varios meses, incluso después de que la herida se haya cerrado.
El resultado estético también puede cambiar durante este período de remodelación.
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¿Es necesario continuar con controles después de la cirugía?
Sí. Obtener márgenes negativos es un objetivo fundamental del tratamiento, pero no significa que el paciente quede libre del riesgo de desarrollar nuevas lesiones.
Las personas que han presentado cáncer de piel pueden tener mayor probabilidad de desarrollar otros tumores cutáneos.
Por eso, el seguimiento dermatológico debe individualizarse según el tipo de cáncer, sus factores de riesgo y los antecedentes del paciente.
Además, se recomienda mantener hábitos adecuados de fotoprotección y consultar ante la aparición de lesiones nuevas o cambios sospechosos en la piel.
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La importancia de seleccionar correctamente al paciente
La cirugía micrográfica de Mohs representa uno de los avances más importantes en el tratamiento quirúrgico de determinados cánceres de piel.
Sin embargo, su eficacia no significa que deba utilizarse en todos los casos.
Una correcta selección del paciente permite determinar cuándo esta técnica ofrece ventajas frente a la cirugía convencional u otras alternativas terapéuticas.
En RyZ Dermatech consideramos fundamental que el tratamiento del cáncer de piel se base en el diagnóstico histopatológico, la evaluación de los factores de riesgo y la planificación individualizada.
El objetivo no es simplemente retirar una lesión visible, sino lograr un adecuado control oncológico, conservar el tejido sano cuando sea posible y mantener la función de las estructuras intervenidas.
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Dr. Cristian Rocha
Médico Dermatólogo
Oncología Cutánea y Cirugía Micrográfica de Mohs
RyZ Dermatech
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Fuentes médicas y científicas
Revisión bibliográfica: octubre de 2026.
- American College of Mohs Surgery. The Mohs Surgery Procedure. Explicación del procedimiento convencional, evaluación microscópica de márgenes, etapas y reconstrucción. Consultar fuente oficial.
- European Association of Dermato-Oncology y sociedades colaboradoras (2023). European consensus-based interdisciplinary guideline for diagnosis and treatment of basal cell carcinoma — update 2023. Recomendaciones sobre indicaciones quirúrgicas en carcinoma basocelular. Consultar en PubMed.
- European Association of Dermato-Oncology y sociedades colaboradoras (2026). European consensus-based interdisciplinary guideline for invasive cutaneous squamous cell carcinoma: Part 2. Treatment — update 2026. Recomendaciones actualizadas sobre manejo quirúrgico y control de márgenes. Consultar en PubMed.
- van Loo E. y colaboradores (2014). Surgical excision versus Mohs' micrographic surgery for basal cell carcinoma of the face: A randomised clinical trial with 10 year follow-up. Investigación sobre recurrencia tumoral a largo plazo. Consultar en PubMed.
- Curtis KK y colaboradores (2024). Establishing Consensus for Mohs Micrographic Surgical Techniques in the Treatment of Melanoma in Situ for Future Clinical Trials: A Modified Delphi Study. Consenso sobre técnicas quirúrgicas y evaluación histológica del melanoma in situ. Consultar en PubMed.
- American Academy of Dermatology. What is Mohs surgery? Información para pacientes sobre indicaciones, proceso quirúrgico y diferencias con Slow Mohs. Consultar fuente oficial.
- Skin Cancer Foundation. Cirugía de Mohs. Información educativa sobre tasas de curación, conservación de tejido y reconstrucción. Consultar fuente en español.

